Vacuna Varicela

Introducción

La varicela es una infección vírica, producida por el virus varicela-zóster, que afecta principalmente a los niños, aunque también puede aparecer en personas adultas que no pasaron la enfermedad durante su infancia. Aunque suele ser una enfermedad benigna, en ocasiones puede presentar complicaciones graves.

¿Cuáles son las manifestaciones clínicas de la varicela?
Exantema (erupción en la piel), al principio pequeñas lesiones de color rojo que en los días siguientes  evolucionan a pequeñas vesículas con líquido claro en su interior, que suelen estar rodeadas de un pequeño halo rojizo y que finalmente se convierten en costras. Generalmente, la aparición de la erupción puede acompañarse de fiebre moderada, malestar y dolor de garganta. Lo característico de estas lesiones es que suelen picar, por lo que los niños tienen tendencia a rascarse, con la posibilidad que las lesiones se infecten. También suelen aparecer lesiones en la boca y en el cuero cabelludo.

¿Cómo se contagia?
La varicela es una enfermedad muy contagiosa. Se puede transmitir a otros, desde dos o tres días antes de aparecer las primeras manchas en la piel, hasta que todas las lesiones son costras (unos cinco a siete días desde el inicio de la erupción). Se contagia por vía aérea, por las gotitas de saliva que se expulsan con la tos o al hablar, y también por contacto con las lesiones.

¿Por qué se recomienda vacunar contra la varicela?
Porque aunque la varicela se considere una enfermedad benigna, la verdadera importancia clínica de la enfermedad viene condicionada por el elevado costo sociosanitario, la frecuencia de complicaciones y la posibilidad de prevenir la enfermedad mediante la vacunación.
¿La varicela es una enfermedad leve o puede producir complicaciones?
La varicela es una enfermedad casi siempre autolimitada, pero en ocasiones puede presentar complicaciones como sobreinfecciones bacterianas cutáneas; respiratorias, como neumonías, o neumonitis por el propio virus de la varicela; neurológicas como cerebelitis, o puede facilitar la entrada de infecciones invasivas por bacterias. Estas complicaciones, aunque poco frecuentes, pueden causar problemas graves en niños con factores de riesgo (inmunodeficiencias, procesos tumorales, tratamientos especiales, etc.).



¿Cómo se administra la vacuna?
Debe administrarse por vía subcutánea, generalmente en la zona alta del brazo o en el muslo en los más pequeños. Ver presentaciones en diapositiva numero 12 y 13.


¿Puede vacunarse frente a la varicela al mismo tiempo que las otras vacunas del calendario de vacunaciones?
Sí. Lo más práctico es administrarla el mismo día que se vacuna al niño con la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), pero en lugares anatómicos distintos y con agujas y jeringas diferentes. En caso de no haberse podido administrar en el mismo día estas dos vacunas, se debe posponer la administración de una de ellas un mínimo de cuatro semanas.

¿Cuáles son las reacciones adversas de la vacunación?
Las reacciones más frecuentemente asociadas a la vacunación contra la varicela son: dolor, prurito local y enrojecimiento en el lugar de la inyección, erupción de muy pocas lesiones de tipo variceloso en ese sitio o en otras zonas, irritabilidad, síntomas catarrales y fiebre moderada.

¿Cuándo está contraindicada la vacuna de la varicela?
Además de las contraindicaciones generales de todas las vacunas, es decir, reacción alérgica grave (anafilaxia) tras una dosis previa o bien alergia conocida a alguno de sus componentes, la vacuna de la varicela, por ser una vacuna viva, está contraindicada en general en las situaciones de inmunodeficiencia y en el embarazo.
Aunque no supone una contraindicación, por precaución no se aconseja su administración a madres que estén amamantando a sus hijos.

Presentación: